Los observadores de la ONU desplegados en Siria informaron ayer que al visitar la zona de Al Qubeir, escenario de una masacre el miércoles, encontraron la población vacía y algunas casas dañadas por impactos de armas de gran calibre, además de restos de sangre y que todavía se mantenían pequeños fuegos alrededor de las mismas. Sobre la matanza, Damasco aseguró que el ataque de un grupo terrorista causó la muerte de nueve personas, y el opositor Consejo Nacional Sirio (CNS) denunció que murieron 80 civiles.
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