Ciudad del Vaticano/EFE
La Santa Sede expresó ayer su “sorpresa y preocupación” por las últimas noticias en torno a la figura del banquero italiano Ettore Gotti Tedeschi, expresidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), el llamado Banco del Vaticano.
En un comunicado, la Santa Sede manifestó su máxima confianza en las autoridades judiciales, después de que el martes la Policía registrara la vivienda y dos oficinas de Gotti Tedeschi incautando documentos, como parte de una investigación sobre sospechas de corrupción internacional y pagos de soborno del grupo aeroespacial y de defensa Finmeccanica para adjudicarse contratos públicos en Europa y Suramérica. El banquero tendría conocimiento del caso por su relación con el presidente del grupo de defensa, Giuseppe Orsi.
La Santa Sede incidió en la confianza que tiene en que las autoridades italianas respeten de “un modo adecuado” las “prerrogativas soberanas reconocidas al Vaticano por parte del ordenamiento internacional” en este nuevo caso que salpica al banquero, destituido del IOR el 24 de mayo por la “preocupación” vaticana sobre su gestión.
En el comunicado insisten en que la destitución de Gotti “está fundada en motivos objetivos, que responden a la gobernabilidad del instituto, y no determinada por una presunta oposición a la línea de la transparencia, que, es más, está en el centro de los intereses de las autoridades de la Santa Sede”, concluye.
Gotti Tedeschi es investigado desde septiembre de 2010 por la Fiscalía de Roma por supuesta violación de la prevención del blanqueo de dinero en operaciones bancarias.
Según medios de comunicación italianos, entre los documentos confiscados por la Policía está una memoria sobre los supuestos secretos del Banco del Vaticano que Gotti Tedeschi tenía preparada para sus más allegados ante el temor de que lo asesinaran, con un escrito que dice: “Si me matan, aquí dentro está la razón de mi muerte”.
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