Humberto Galo R.
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Tener energía eléctrica permanente es un beneficio del que goza una buena parte de la población del país. Sin embargo, en los últimos cinco años, la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) reporta pérdidas que han alcanzado los dos millones de dólares debido a daños ocasionados por el robo de angulares en las torres de transmisión eléctrica.
La mayor afectación ocurre en las estructuras metálicas de las torres, que son robadas con frecuencia por la población, según denuncia Enatrel.
De acuerdo con los datos facilitados por la institución, las mayores afectaciones por robo se han registrado en Matagalpa, Estelí, Tipitapa, Rivas, Nagarote, Carazo, San Rafael del Sur, Diriamba y Masaya.
La inversión para reparar los daños varía, según la magnitud del robo.
Por ejemplo, reparar una línea de transmisión o los componentes de la misma puede costar mil dólares. Si la torre colapsa, se pueden invertir hasta 25,000 para su reparación.
En cada uno de estos casos se necesita destinar una cuadrilla integrada por unos cinco técnicos. Además se requiere de maquinaria pesada para instalar los cables de alta tensión.
Actualmente la Policía Nacional realiza una investigación en los municipios donde se registran los mayores índices de robo de angulares de las torres de transmisión.
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