La crecida de ríos, quebradas e incluso el Gran Lago, provoca que las comunidades asentadas cerca sufran inundaciones. LA PRENSA/ARCHIVO/R.VILLARREAL

Treinta zonas vulnerables

Hombres y mujeres del campo se llenan de esperanzas con el inicio del invierno. Comienzan su labor de cultivar la tierra y esperan obtener buenas cosechas, sin embargo esta época de lluvia se ha convertido en el calvario de muchas familias que sufren inundaciones por la crecida de ríos, quebradas y hasta del lago.

Ramón Villarreal

Hombres y mujeres del campo se llenan de esperanzas con el inicio del invierno. Comienzan su labor de cultivar la tierra y esperan obtener buenas cosechas, sin embargo esta época de lluvia se ha convertido en el calvario de muchas familias que sufren inundaciones por la crecida de ríos, quebradas y hasta del lago.

[doap_box title=»¿Sin peligro en Cárdenas?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Cárdenas, sitio fronterizo del departamento de Rivas, que además tiene como vecino al Gran Lago, era uno de los municipios más afectados por las lluvias. Sin embargo ahora Defensa Civil asegura que ya no hay tanto peligro pues las familias que vivían en la costa fueron reubicadas en terrenos comprados por la municipalidad. Igual ocurrió en la comunidad fronteriza de Colón donde toda la comunidad que se inundaba fue reubicada en 25 manzanas de terreno.

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Luis Cáceres Herrera, coordinador departamental de Defensa Civil, dijo que ya tienen ubicados los puntos críticos donde el invierno “aprieta”.

Entre esas zonas se encuentra la Conchagua, del municipio de Rivas, que es inundado por la crecida de la quebrada San Esteban. También inunda a los que habitan o tienen negocios en el sector de la Calle del Amor.

Otros puntos vulnerables del municipio de Rivas son un sector del barrio Fátima y El Calvario, la punta Caliente en Popoyuapa y la comunidad de Río Grande, en la comunidad indígena de Veracruz de Zapotal, detalló Cáceres Herrera.

En Potosí, según el alcalde Cristóbal Leal, se ha trabajado en la limpieza de los accesos al cauce de riego del ingenio azucarero Casur, y se espera que este año la comarca San Antonio de Apompuá no se inunde.

Dijo que a varias familias que son afectadas por las lluvias se les ofreció comprar un terreno para reubicarlas, pero no les pareció.

Algunas alcaldías han optado por regalar casas y terrenos a las familias que sufren inundaciones para evitar una tragedia y ahorrar los gastos que se incurren en la atención de los evacuados.

En Tola la crecida de los ríos causa incomunicación temporal, sobre todo en Limón 1 y 2, y en la comunidad de la Virgen Morena. Otro sector que vive en riesgo es la población que habita sobre la ribera del río Nancimí, pues si este crece hay que evacuar.

Mientras, San Juan del Sur tiene como puntos críticos el sector de El Ostional y Las Delicias. San Jorge y la Isla de Ometepe también son vulnerables por la cercanía del Gran Lago.

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