Ramón Villarreal
Hombres y mujeres del campo se llenan de esperanzas con el inicio del invierno. Comienzan su labor de cultivar la tierra y esperan obtener buenas cosechas, sin embargo esta época de lluvia se ha convertido en el calvario de muchas familias que sufren inundaciones por la crecida de ríos, quebradas y hasta del lago.
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Luis Cáceres Herrera, coordinador departamental de Defensa Civil, dijo que ya tienen ubicados los puntos críticos donde el invierno “aprieta”.
Entre esas zonas se encuentra la Conchagua, del municipio de Rivas, que es inundado por la crecida de la quebrada San Esteban. También inunda a los que habitan o tienen negocios en el sector de la Calle del Amor.
Otros puntos vulnerables del municipio de Rivas son un sector del barrio Fátima y El Calvario, la punta Caliente en Popoyuapa y la comunidad de Río Grande, en la comunidad indígena de Veracruz de Zapotal, detalló Cáceres Herrera.
En Potosí, según el alcalde Cristóbal Leal, se ha trabajado en la limpieza de los accesos al cauce de riego del ingenio azucarero Casur, y se espera que este año la comarca San Antonio de Apompuá no se inunde.
Dijo que a varias familias que son afectadas por las lluvias se les ofreció comprar un terreno para reubicarlas, pero no les pareció.
Algunas alcaldías han optado por regalar casas y terrenos a las familias que sufren inundaciones para evitar una tragedia y ahorrar los gastos que se incurren en la atención de los evacuados.
En Tola la crecida de los ríos causa incomunicación temporal, sobre todo en Limón 1 y 2, y en la comunidad de la Virgen Morena. Otro sector que vive en riesgo es la población que habita sobre la ribera del río Nancimí, pues si este crece hay que evacuar.
Mientras, San Juan del Sur tiene como puntos críticos el sector de El Ostional y Las Delicias. San Jorge y la Isla de Ometepe también son vulnerables por la cercanía del Gran Lago.
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