Tania Sirias
“En algunos casos se les acepta (la extradición) o se les juzga aquí en el país. En este momento lo que se hace es recibir la solicitud de Colombia y se estudia por el sistema judicial nuestro y después se le da la respuesta más adecuada para que sea satisfactorio para ellos y nosotros”, sostuvo el canciller.
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“Como una recompensa o un reconocimiento” al trabajo realizado por sus maridos embajadores, el inconstitucional presidente Daniel Ortega está heredando cargos en el servicio exterior a las viudas.
Marcela Pérez, viuda de Tomás Borge, fue nombrada como embajadora en Perú. También está el caso de Tamara Hawkins Lefevre como embajadora en México, cargo que ostentaba su esposo Horacio Brenes Icabalceta, quien falleció el pasado 21 de noviembre en el país azteca.
El canciller Samuel Santos dijo que las viudas tenían la experiencia y la capacidad para estar en el cargo, por el apoyo que brindaron a sus maridos.
“Además tienen las capacidades profesionales, técnicas y humanas para ser embajadoras de nuestro país”, dijo Santos, quien también sacó a relucir el Tratado de Viena, el cual expresa que se le presenta la solicitud al país receptor y este la estudia. “Si lo cree conveniente la acepta. En este caso ambas embajadoras fueron aceptadas”, dijo el diplomático.
CARGOS “SINECURA”
En el caso de Pérez, expresó que ella tiene la ciudadanía nicaragüense, y su cédula, por lo que todo está en orden por el lado nicaragüense. Además, Nicaragua solicitó el plácet al Gobierno peruano y este contestó que sí aprobaba a la viuda de Tomás Borge como su embajadora, sostuvo Santos.
Por su parte el exdiplomático Julio Icaza Gallard opinó que lo ideal es que los embajadores tengan una escuela y una carrera diplomática, sin embargo, cada presidente tiene una cuota política para estos cargos.
“En estos nombramientos, sin embargo, no veo que sea algo político, sino cargos ‘sinecura’, es decir, para el beneficio del que esté en este puesto”, dijo Icaza.
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