Auxiliadora Rosales
1- Entorno feliz
“Los niños aprenden a ser felices cuando su entorno es feliz”, afirma categóricamente la psicóloga. Y para lograrlo, uno de los pasos más importantes es llenar sus necesidades básicas de alimentación, vestimenta, salud, recreación y educación.
Los niños tienen que ser felices tanto en su casa como en el colegio.
“En cuanto a la educación formal, los padres deben mantener estrecha relación con la escuela y maestros para apoyarlos en sus estudios y tareas escolares. Si es posible, ponerles una maestra de apoyo para evitar que se frustren cuando no entiendan alguna materia”, sugiere la psicóloga.
2- Amado y respetado
Cuando a los niños se les brinda en su hogar amor, respeto y se les hace sentir que son importantes y que la familia se siente feliz de compartir cada momento con él o ella, hará que el menor tenga sentido de pertenencia y que se sienta amado.
Se recomienda no ridiculizar a ningún niño, ni compararlo con nadie, porque cada niño es único e irrepetible.
Tanto en el hogar como en la escuela, los adultos están obligados a brindar a los niños confianza para que exprese su amor, sus temores, dificultades y alegrías.
3- Juegos y diversiones

Un estudio reciente denominado “El espíritu infantil está en riesgo”, patrocinado por Kraft Foods Inc y realizado en 20 países, revela que los padres no tienen tiempo para divertirse en familia, ni tampoco dejan jugar a sus hijos, ya que los saturan con actividades extracurriculares para que no noten su ausencia.
“No tienen tiempo para jugar o compartir con sus hijos, tampoco para entenderlos, lo que provoca que los niños se estresen al igual que los padres”, precisa María Luz Gutiérrez, especialista en derechos humanos de la niñez y la adolescencia.
Por lo tanto, es recomendable recrear al niño, que tenga tiempo para el jugar, y más aún que los padres los acompañen a compartir sus juegos.
En cuanto a la televisión e internet, hay que vigilar o seleccionar los programas especiales para ellos.
Para la psicóloga María Lourdes Ruiz, tan grave es que un niño no duerma como que no juegue, “porque el juego contribuye al buen desarrollo psicomotriz, que es la base de un aprendizaje adecuado”, afirma.
4-Comunicación
Los padres de familia deben mostrar interés cada vez que sus hijos le hablen. Puede resultar muy desalentador tratar de comunicarse con un padre que solo finge escuchar.
Cada vez que su hijo le comente algo, demuéstrele interés en lo que le dice, usando algún comentario positivo como: “¡qué interesante!” o “me parece bien”.
También mírelo mientras le habla o use expresiones que a la vez mantenga el contacto visual y asintiendo con la cabeza, para demostrar que le está prestando atención.
Aproveche la conversación y cuéntele a su hijo cómo le ha ido en su día y las cosas que ha hecho. De esta forma usted se expresa ante su hijo, permitiendo que le tenga confianza.
Lean cuentos juntos, o siéntense a ver películas, ya que actividades como estas abren las puertas de la comunicación.
5- Educación espiritual
Inculcar a los niños educación espiritual, elimina la necesidad de una disciplina drástica, ya que una educación espiritual adecuada despierta el deseo de actuar bien en cualquier situación, basado en el amor y obediencia a Dios y a los padres. “Pero además, cuando estamos bien espiritualmente lo reflejamos ante los demás”, comenta la psicóloga.
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