Las fuerzas de seguridad detuvieron ayer en el municipio de Santa Ana a unos 60 pandilleros, que supuestamente están involucrados “en varios asesinatos y actividades ilícitas en diferentes ciudades”, y les decomisaron seis armas de fuego “de grueso calibre” y una cantidad no precisada de marihuana, cuando “iban a enterrar a uno de sus compañeros que falleció el fin de semana pasado”, informó el vocero de la Policía, Leonel Sauceda.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A