Debido a muchas ocupaciones laborales corremos el riesgo de enfermarnos debido al contacto que tenemos con el asbesto, que son silicatos hidratados y fibrosos que están presentes en muchas partes, y no solo en aquellos que han tenido que trabajar en industrias dedicadas a elaboración de estos productos.
Los mineros, trabajadores del petróleo, construcción, vidrio, ferrocarriles, techos, industria del papel, electricistas, fabricación de calderas o frenos, etc., pueden correr riesgo de un contacto peligroso porque en realidad más de tres mil productos contienen asbesto.
Para comprender mejor cómo el asbesto puede causar lesiones y enfermedad se han utilizado animales de laboratorio y sabemos a la fecha que después de una hora que uno de estos especímenes ha respirado fibras de asbesto surge lesión en los pulmones antes de dos días.
Cuando un trabajador se expone a las fibras de asbesto, por ejemplo un albañil o su ayudante, se da exposición directa. Cuando este trabajador llega al hogar traslada a su familia estas fibras, porque las lleva en el cabello y ropa de trabajo.
Las principales lesiones del asbesto se producen en los pulmones y entre estas destacan derrames pleurales o pulmonares, pelotas o nódulos y zonas de endurecimiento.
Las lesiones malignas de la asbestosis se manifiestan en forma de cáncer pulmonar y el mesotelioma, ambos pueden aparecer hasta 20 años después de haber abandonado la exposición al asbesto. La dificultad para respirar, dolor en el pecho, toser con sangre, perder peso y debilidad son síntomas que anuncian serios problemas.
Otros tumores malignos de la asbestosis se localizan en laringe, tubo digestivo y riñones. La prevención a través de una efectiva seguridad ocupacional y el seguimiento de su médico internista es necesaria.
Escriba a mi correo: [email protected]
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B