La gasolina súper y regular registraron un incremento, que aunque fue solo de centavos, ya preocupa a los conductores.
Hazell Flores
Como un golpe para el bolsillo consideran los comerciantes y consumidores de los mercados capitalinos el alza en el precio del tomate y la cebolla, productos que se estuvieron cotizando alto en verano, y después de bajar dos semanas, ahora vuelven a subir.
“La malla de tomates y cebollas que antes estábamos comprando a 200 córdobas hoy está a 350 y puede llegar hasta los 500”, comentó Juana Rivas, comerciante de verduras del mercado Iván Montenegro, en Managua.
Y debido al alto costo de los productos, más la rápida descomposición de los mismos, los comerciantes temen pérdidas.
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Según ellos, en esta época del año las alzas son normales, pero por lo poco que ha pasado desde que inició el invierno —mayo— hasta la fecha, les preocupa cómo les pueda afectar no solo a ellos, sino también a los compradores.
Los demás perecederos han mantenido su precio, aunque los mismos comerciantes están a la expectativa de cualquier alza por las lluvias, ya que el agua excesiva afecta la producción de legumbres y vegetales.
Con esto los compradores ya resienten un nuevo incremento en algunos productos que son tradicionales en la comida nicaragüense.
Los comerciantes también buscan la forma de acomodarse con los precios que cada vez incrementan más y pocas veces registran bajas, tratando de ponerlos baratos aunque sus ganancias sean menores.
Las carnes y lácteos mantienen el precio de las semanas anteriores, de igual forma la cajilla de huevos que ha mantenido el costo.
En el caso de los combustibles, después de que la semana pasada se reportaran bajas, en esta únicamente el diesel continuó bajando.
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