Martha Vásquez
“Ellos toman sus decisiones y aunque uno sepa que es una decisión incorrecta, uno lo tiene que cumplir, ya que ellos nos dicen: ‘Hay 100 contadores en las calles esperando trabajo y con salarios menos de lo que vos ganás aquí’, por eso digo que ninguno de los empleados hacía algo sin consultarlo con ellos, quienes tienen una actitud exigente”.
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La evasión fiscal del club nocturno Elite, de aproximadamente 800 mil dólares a la Dirección General de Ingresos (DGI), y a la Alcaldía de Managua, debe ser presentada como acusación por el Ministerio Público y la Procuraduría General de la República contra los involucrados en el caso de Henry Fariñas, porque es un robo al Estado, expresó el exprocurador Alberto Novoa.
Por el momento el gerente general Hugo Jaens; el supuesto dueño del negocio Henry Fariñas; William Vargas, representante legal, y Gerald James Shackelford, representante de la franquicia del night club Elite en Centroamérica, están siendo señalados por crimen organizado, lavado de dinero y transporte internacional de droga, según acusación formal de la Fiscalía.
De acuerdo con declaraciones de Luis Fernando Chávez Álvarez, contador desde el 2005 del club Elite, a los investigadores de la Dirección de Auxilio Judicial, el negocio reportó ingresos “enmascarados” a la DGI por cinco años consecutivos.
Los ingresos mensuales oscilaban entre 40,000 y 48,000 dólares, pero se reportaba menos del 30 por ciento de los ingresos reales.
Según el testimonio, Jaens orientaba pagar en impuestos menos de 300 dólares a fin de mes y ordenaba alterar las cuentas.
Para Novoa, después de estas declaraciones del contador sobre las actuaciones contables en el Elite, la Fiscalía y Policía Económica deben auditar y hacer un peritaje exhaustivo, y con los resultados acusar delitos de orden económico como la defraudación fiscal.
René Vallecillo, especialista tributario, expresó que a la DGI le hace falta un sistema aleatorio, para realizar auditorías cada cierto tiempo a los negocios de los grandes contribuyentes y así cerciorarse del correcto pago de impuestos.
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