Matthias Dietrich (*)
Hace dos años el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) propuso una iniciativa de soluciones sostenibles para los negocios del futuro en el mundo “Visión 2050”. Se trata de una visión de un mundo centrado en la sostenibilidad partiendo de la fecha de la iniciativa propuesta hasta el año 2050, y una hoja de ruta que conduce a ese mundo y que exige introducir cambios fundamentales en las estructuras de gobierno, las reglas económicas, en los negocios y en el compartimiento de las empresas y ciudadanos.
UniRSE por ser el capítulo nacional del WBCSD en Nicaragua, se siente parte de esta iniciativa y ha firmado con sus aliados estratégicos, Cosep y Amcham, una carta de entendimiento sobre el desarrollo sostenible en Nicaragua y trata de involucrar también a Conimipyme, CPMEN y otros de nuestros aliados en este concepto .
¿Por qué es tan importante esto para nosotros? Dentro de los próximos 40 años van a vivir en este planeta un 30 por ciento más de personas que en 2010, este crecimiento se produce en grandes rasgos en países en desarrollo. El objetivo de las empresas por lo tanto debe ser planificar, no lo que pensamos que será, ni tampoco lo que tememos que sea. No buscamos escenarios catastróficos. Queremos planificar lo que va a suceder si no cambiamos nuestras actitudes.
Ante esta predicción, “Visión 2050” presenta enormes oportunidades para saber cómo: producir más con menos, crear valor, prosperar y mejorar la condición humana. La “buena noticia” para los negocios es que el crecimiento de la población traerá miles de millones de nuevos consumidores, que querrán viviendas, coches y televisores, entre otros. La “mala noticia” es que los recursos cada vez son más escasos y los cambios climáticos limitarán la capacidad de que esos 9,000 millones de habitantes alcancen o mantengan un nivel de consumo acorde a la riqueza existente en los mercados desarrollados de hoy. Pero para poder garantizar que todas estas personas puedan vivir bien en el 2050, necesitamos cambiar muchas cosas, entre ellas, algunas de nuestras costumbres de hoy, como por ejemplo, economizar agua, reducir el consumo de energía, salvar los bosques, etc. El camino para eso no son cortes dramáticos, sino, la introducción de nuevas tecnologías (energías renovables, construcciones ecoeficientes y amigables al medioambiente, etc.), pero también el desarrollo masivo de nuevas actitudes, no seguir votando y quemando basura, defender el medioambiente, formando alianzas en pro de la sostenibilidad. ¿Es posible eso? , definitivamente sí es posible, en la próxima columna de RSE, en el mes de julio, vamos a demostrar cómo se puede hacer eso en Nicaragua de hoy en adelante.
*Director ejecutivo de uniRSE
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