La furia y la tierra

La poesía de Vladimir parte precisamente del campo y de la sensibilidad e inteligencia que a ese campo le son propias. Su poesía sería “rural”, pues en ella se puede vivir la tierra. Pero esta no es una poesía bucólica. Quizá el bucolismo no es otra cosa que el campo idealizado y mistificado por los ojos agobiados de los hombres de la ciudad. El bucolismo nos daría una visión petrificada de la vida rural. De eso se aparta Vladimir.

Luis alvarenga

La poesía de Vladimir parte precisamente del campo y de la sensibilidad e inteligencia que a ese campo le son propias. Su poesía sería “rural”, pues en ella se puede vivir la tierra. Pero esta no es una poesía bucólica. Quizá el bucolismo no es otra cosa que el campo idealizado y mistificado por los ojos agobiados de los hombres de la ciudad. El bucolismo nos daría una visión petrificada de la vida rural. De eso se aparta Vladimir.

[doap_box title=»Onírica en el mar» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Vladimir Baiza

I
Veo naves, nao sin marinos ni atolones
alada alondra, llévame en tus flamas,
a buscar las casidas del alba en tus espejos.
Dejamos túmulos de flores en la soledad
de las manos de los cerros de los ríos sin
cenzontles

II
Ahora boga mi cuerpo
entre siete velas surcando tus soles.

III
Calenturón de mar
yodo satinado entre rocas.
Eso soy.
Como boya en procura de su octubre
ostentando alhelíes en el mástil
ondeando en las maderas las banderas
atisbo alcores al velamen de Rodrigo,
volcanes cosquillando al cielo
con sus lavas.

[/doap_box][doap_box title=»Lunes de la eterna duda» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

Vladimir Baiza

“¿Y por qué vengo de lejos?”

¿A dónde van los ojos de los muertos?,
Tremendal silente, oquedad del viento en hojarascas,
¿De qué arcilla simple formaron este mundo?
¿A qué llano inmenso llevaron nuestras mazorcas de la aurora?

Silba viento del norte, la brisa del Lempa
golpea entre las piedras, seca el humus de las bocas
cercana lagartos y chumuros,
se bebe la tarde en las ceibas de los soles.

¿De qué oscuro camino se componen estos huesos?
Tristes trazas trasquilando los pañuelos,
alfombras de algodones en los sueños
campanillas llenando el llanto con sus flores.

¿De dónde vienes corazón de los collados?
trashumante amor de los rebaños magros
si soy ceniza y polvo
amargo yantar entre los trinos del cenzontle.

[/doap_box]

Su poesía no puede caer en esto, puesto que su relación con el campo es orgánica. Además de la de poeta, su otra profesión (en el sentido de que es algo que profesa, esto es, algo que se ejerce “con inclinación voluntaria y continuación en ello”, como bellamente lo define el Diccionario de la RAE) es la de ingeniero agrónomo. Quizás no es “otra” profesión adicional, sino que es parte de una misma vivencia, de una misma entrega. En muchas ocasiones lo he escuchado, maravillado, explicando las propiedades de una planta, o las particularidades de la conducta de un animal. Pareciera que aquí la palabra del hombre desapareciera, para darle palabra a los otros que no tienen voz: a aquellas personas acalladas por las estructuras injustas, pero también a aquellos otros seres cuya voz es diferente a la humana, pero que tienen tanto que decirnos.

Leer su poesía es sentir la tierra y la furia. La tierra, a la que no escuchamos y preferimos sepultarla con electrodos y cemento. La furia, esto es, la voz de esos otros a los que no concedemos voz. Aquí toman la palabra las bestias, las plantas, las piedras; la toman asimismo el humus, que tiene la voz de los muertos en los bombardeos; y la toman también, con propiedad, los mitos nuevos y los mitos viejos:

“¿Y por qué vengo de lejos?”

¿Adónde van los ojos de los muertos?,

Tremedal silente, oquedad del viento en hojarascas,

¿De qué arcilla simple formaron este mundo?

Recordemos que el mito, como decía Mircea Eliade, lejos de ser mentira o historia irreal, es, para la mentalidad mítica (de la cual seguimos participando, aunque nuestra arrogancia nos impida admitirlo), la historia verdadera, la verdad absoluta y una historia modélica. Es historia verdadera, por cuanto el mito va más allá de la historia cotidiana y profana y nos instala en el tiempo sagrado, el tiempo donde sucedieron las cosas en su origen; es verdad absoluta, en el sentido de ser la verdad más honda de las cosas; y es historia modélica, por cuanto Odiseo, Quetzalcóatl o Jesús son modelos morales, modelos en los que hay que modelar la propia conducta. Pues bien, el mito toma la palabra en la poesía de Vladimir. Esos nuevos mitos urbanos, que fueron en nuestra infancia historia verdadera, verdad absoluta e historia modélica, que son los héroes de los cómics, nos muestran su condición trágica.

Es la tragedia lo que humaniza a los héroes míticos. Por eso, sentimos vivos y verdaderos a Prometeo y Antígona. Por eso, Snoopy, Charlie Brown y Trucutú aquí se nos revelan como criaturas míticas que revelan su condición humana al compartir con nosotros sus cargas, sus esperas, sus fugas.

Este primer libro de Vladimir Baiza es un libro merecido para su autor. No por primero es un libro primerizo. Estoicamente, el poeta ha seguido su oficio, pese a tantas postergaciones. Este libro es el resultado de un esfuerzo cultivado. Vladimir, en cuyo documento de identidad figura como “jornalero”, esto es, como hombre que oficia el cultivo de la tierra, sabe esperar con paciencia la estación propicia. Sabe qué tierra promete buenos auspicios para el grano.

Pero también sabe cosechar, con alegría y báquico goce, sus buenos frutos. Este es uno de esos frutos. Paladéenlo. Disfrútenlo. Medítenlo. Vívanlo. Y tengan presente que son los hijos del sudor, el amor y el sufrimiento de este poeta.

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COMENTARIOS

  1. POESIA? O SINCRETISMO INTELECTUAL EXISTENCIAL?
    Hace 14 años

    Me parece haber leido algo parecido a lo de Vladimir en algun libro
    que no recuerdo…pero a como dicen algunos criticos de la poesia
    actual…La poesia moderna se manifiesta con mas crudeza por la
    modalidad desenfrenada con que la interpreta su autor. Y aunque
    a rasgos ha perdido la intimidad de la creatividad presuntuosa pa
    ra definir con mayor acierto la belleza de la pureza de quienes in
    tentan profundiz en lo estetico aun son pocos los que logran hacer
    sentir el misticismo del arte.

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