Temen a una guerra civil

Más de 250 mil sirios se manifestaron ayer contra el régimen de Bashar Al Asad y la masacre en Hula, en varios puntos del país pese a la presencia de las fuerzas de seguridad. Según, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), la fuerza pública disparó para dispersar a los manifestantes, en una jornada en la que murieron 45 personas.

DAMASCO/AFP

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El Consejo de Derechos Humanos de la ONU autorizó, pese a la oposición china y rusa, una investigación internacional independiente sobre la matanza de Hula, para que los responsables vayan a la justicia.

En otra señal de tensión entre Rusia y Estados Unidos, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, acusó a Moscú de entregar armas al régimen de Asad.

Mientras, la diplomacia rusa respondió afirmando que la matanza de Hula es el resultado de la ayuda financiera extranjera y el suministro de armas a los rebeldes sirios.

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Más de 250 mil sirios se manifestaron ayer contra el régimen de Bashar Al Asad y la masacre en Hula, en varios puntos del país pese a la presencia de las fuerzas de seguridad. Según, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), la fuerza pública disparó para dispersar a los manifestantes, en una jornada en la que murieron 45 personas.

Las posiciones encontradas de los protagonistas del conflicto y las divisiones profundas de la comunidad internacional alejan la posibilidad de una solución rápida a una crisis en la que, según una ONG, murieron ya 13,400 personas, desde el inicio de la revuelta antirrégimen en marzo de 2011.

La masacre de Hula ha provocado una ola de indignación internacional y acrecentado los temores a una guerra total. La rebelión y el régimen se acusaron mutuamente de la carnicería, y un responsable de la ONU expresó que pesan “fuertes sospechas” sobre las milicias afectas al Gobierno.

“Actualmente vemos elementos precursores de una guerra civil. Es extremadamente peligroso”, declaró en Berlín el presidente ruso, Vladimir Putin, aliado indefectible del régimen sirio, que consideró imposible resolver la crisis “por la fuerza”.

Junto a la canciller alemana, Angela Merkel, Putin se pronunció en favor de una “solución política”. Además, preguntó que “si se retira del poder el presidente en ejercicio, ¿creen ustedes que habrá un bienestar total en ese país?”.

Putin mostró ayer su desacuerdo con el presidente francés François Hollande, quien señaló que no hay solución en Siria sin “la salida” de su presidente.

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