Wilder Pérez R. y Josué Bravo
La denuncia de Córdoba se fundamenta en un informe de funcionarios de varios ministerios costarricenses, quienes desde el miércoles recorren la vía, tras el desastre en su construcción por aparente corrupción.
Esta zona era protegida por ley, hasta que Chinchilla la tachó.
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“A confesión de parte, relevo de pruebas”. Esta fue la respuesta del viceministro del Ambiente nicaragüense, Roberto Araquistain, al ministro del Ambiente de Costa Rica, René Castro, quien negó que su país está causando daños al río San Juan de Nicaragua solo días después de que la presidente Laura Chinchilla haya aceptado que la carretera tica, construida junto al caudal, impactó el medioambiente.
Recientemente Chinchilla aceptó que la carretera que mandó a construir al borde del río San Juan de Nicaragua provocó daños a los ecosistemas de su cuenca.
IMPACTOS SON DIRECTOS O INDIRECTOS
Castro, quien internacionalmente nunca se ha destacado por sus conocimientos sobre el medioambiente, aseguró que la carretera solo dañó ecosistemas en Costa Rica, pero no en Nicaragua.
Pero la realidad es distinta, según Norving Torres, presidente de la Fundación Amigos del Río (Fundar), que junto con otras organizaciones inspeccionó las afectaciones costarricenses al río nicaragüense hace tres días.
“Si Chinchilla admitió que hay daños del lado derecho de la carretera (en Costa Rica), obviamente hay impactos directos e indirectos en el río en territorio nicaragüense, ¡si la carretera casi se construyó encima del río!”, expresó Torres.
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