El funeral privado del astro de los Bee Gees, Robin Gibb, se realizará la próxima semana, mientras que el público se programaría más adelante este año, informó ayer su familia.
Gibb, uno de los miembros fundadores del trío conocido por sus armonías ascendentes, murió el 20 de mayo tras una larga batalla contra un cáncer. Tenía 62 años.
La muerte de Gibb ha llevado a todos los sectores de la sociedad británica a rendirle homenaje. El exprimer ministro Tony Blair, uno de sus amigos, dijo que era un músico “excepcional y extraordinario”, mientras que el baterista de Los Beatles, Ringo Starr, aclamó la característica voz del cantante.
La familia Gibb solicitó que los dolientes ofrezcan donativos, en lugar de flores.
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