MADRID-AFP
España intentó este miércoles, en vano, paliar las fuertes tensiones del mercado, detallando el proceso de rescate de Bankia, el más caro de su historia, y admitiendo que es prioritario “recuperar la confianza” de los inversores.
En un intento de aliviar la presión sobre España, Bruselas propuso que el fondo de rescate europeo recapitalice directamente a los bancos con problemas sin pasar por los Estados.
Una medida que, de ser aprobada, puede tardar meses en aplicarse, advirtió sin embargo el comisario de Asuntos Monetarios, Olli Rehn.
La Comisión Europea propuso asimismo acordar un año más, hasta 2014, para reducir el déficit público español al tres por ciento del PIB, dando un balón de oxígeno a España.
El país es el “centro de interés, no solo para los países de la zona euro, sino también, probablemente, para la economía mundial”, destacó el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ante el Senado español.
“El principal problema que tiene en este momento la economía española es la caída de todos los indicadores de confianza en los últimos meses, agravada en las últimas semanas coincidiendo con la gestión de la última crisis bancaria” de Bankia, con gran exposición a activos inmobiliarios tóxicos.
FUERTES CAÍDAS
La reactivación de la tensión de los mercados, provocada por el anuncio del rescate público de Bankia por 23,500 millones de euros, se transformó en un huracán de pánico. El miércoles, la Bolsa madrileña se desplomó 2.58 por ciento al cierre.
Y la prima de riesgo —el sobrecoste pagado por España para financiarse a diez años respecto a Alemania, que es la referencia de la eurozona— batió un nuevo récord, a 541 puntos.
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