Noel Amílcar Gallegos
Mientras en los centros de compras y restaurantes anunciaban ayer promociones y mucha diversión para celebrar el Día de la Madres, algunas personas concurrieron a los cementerios de Masaya a recordar a sus mamás ya fallecidas.
En el cementerio de San Carlos la concurrencia fue bastante notoria, algunas personas llevaron pala, machete, rastrillo para limpiar la tumba de su ser querido.
En cambio en los dos cementerios de Monimbó de arriba, la presencia de personas fue escasa, algunos vendedores comentaron que pudo haber influido la situación económica.
“Es por la economía hijo, que la gente poco ha venido a visitar a sus mamás ya fallecidas, estamos pobres, pero deberían de traer aunque sean dos florcitas. Yo sí le traje algo a mi madre”, dijo doña Adilia Vega, quien enfloraba la tumba de su madre, costumbre que tiene desde hace 13 años.
Dijo que encontró bastante limpio el sitio, puesto que los trabajadores de la Alcaldía de Masaya se encargan de limpiar el cementerio.
De igual forma los jóvenes que se encargan de limpiar, pintar y lavar las tumbas dijeron que la ganancia fue poca “comparado con el año pasado, hoy (ayer) estuvo palmado”, dijo Marlon Sánchez, quien refirió que desde hace un poco más de dos años se dedica a este oficio.
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