TRÍPOLI, (AFP)
Los exrebeldes que tienen en su poder a Saif al Islam, hijo del difunto líder libio Muamar Gadafi, retrasan su traslado a Trípoli porque no han cobrado sus salarios, afirmó hoy un representante de Libia ante la Corte Penal Internacional (CPI).
«La falta de cumplimiento del Consejo Nacional de Transición (CNT, en el poder) de su promesa de pagar los sueldos de los 'thowars' (revolucionarios) de Zenten por seis meses de trabajo, por un importe de 1,7 millones de dinares (USD 1,36 millones) condujo a los thowars de Zenten a renunciar a transferir a Saif al Islam a su prisión en Trípoli», declaró a la AFP Ahmed Jehani.
«Es una demanda normal. Son los salarios de los thowars por su trabajo en los últimos meses», añadió.
«En un primer momento, el CNT había dicho estar dispuesto a pagar esa suma, pero luego no cumplió y aseguró que 'solo es posible pagar la mitad del importe'», informó Jehani.
Saif Al Islam, de 39 años, es objeto de una demanda de arresto de la CPI por crímenes contra la humanidad cometidos a partir del 15 de febrero de 2011 durante la represión de la revuelta popular, convertida luego en conflicto armado. Está detenido en Zenten, a 180 km al sudoeste de Trípoli, en manos de exrebeldes de esta ciudad, que lo detuvieron el 19 de noviembre de 2011 en el sur de Libia.