Tener una abuelita es como ganarse el cielo porque son como una especie de base de datos de vivencias, ya que los nietos sin importar la edad que tengan, acuden a ellas por un consejo cuando ocurre algún conflicto entre los miembros de la familia. Es más, son como una especie de puente para que los hijos y padres arreglen los malos entendidos, asevera Gloria Castellón, sicóloga clínica. Además son las responsables de darle continuidad a la familia dando a conocer a la nueva generación todas esas experiencias vividas.
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