Todo tiene su límite

Sin lugar a dudas las abuelitas son las que a veces conceden los caprichos a los nietos, guardan secretos y en ocasiones hasta callan para evitar que sus consentidos sean castigados, pero en realidad ellas deberían centrarse en los aspectos como el apoyo y el cuidado, aunque para muchas sea más difícil conservar los límites, dice César Briones, sicólogo.

Sin lugar a dudas las abuelitas son las que a veces conceden los caprichos a los nietos, guardan secretos y en ocasiones hasta callan para evitar que sus consentidos sean castigados, pero en realidad ellas deberían centrarse en los aspectos como el apoyo y el cuidado, aunque para muchas sea más difícil conservar los límites, dice César Briones, sicólogo.

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