Tania Sirias y Ramón Potosme
Edmundo Jarquín dijo que el hecho que un alto funcionario del gobierno inconstitucional de Daniel Ortega haya declarado que si Estados Unidos suspende los waivers de transparencia y de propiedad “el Gobierno reducirá el gasto destinado a la lucha contra el narcotráfico”, es deslizarse peligrosamente por el camino de un inútil chantaje.
El economista dijo que Ortega ha venido de manera sutil configurando ante quienes hacen de la lucha contra el narcotráfico una de las prioridades de la política exterior de Estados Unidos un arreglo semejante al de la Guerra Fría.
Es decir, “menos democracia, a cambio de mayor seguridad en la lucha contra el narcotráfico”.
“Lo deseable sería que se eliminen las causas que ponen en riesgo esas dispensas (waivers), entre ellas las irregularidades en los procesos electorales y la opacidad en la gestión fiscal-financiera del Gobierno”, dijo Jarquín.
Indicó que la Policía y el Ejército han llevado con bastante eficacia la lucha contra el narcotráfico, pese a los modestos recursos con los que cuentan. Además que lo hacen “por principios, no por oportunismo económico”.
El vicejefe de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Alberto Lacayo, dijo que perder las dispensas impactará en la economía del país. “Es contradictorio lo que dice el asesor económico presidencial (Bayardo Arce), ya que el gobierno de Ortega está haciendo esfuerzos para ver de qué forma le aprueban los waivers. Solo son declaraciones que lo dicen del diente al labio, pues están claros que no es solo la ayuda económica, sino perder el aval ante los organismos multilaterales y ser vistos como países no viables para préstamos”, dijo Lacayo.
El experto en temas de seguridad y gobernación, Roberto Cajina, señaló que los waivers o dispensas que otorga anualmente Estados Unidos tanto en el área de transparencia como de la propiedad, no tienen ningún vínculo con el apoyo a la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de dinero.
Para Cajina, las declaraciones de Arce podrían ser producto de ignorancia en esos temas o una especie de chantaje en el que Nicaragua podría salir perdiendo. Recordó que en Estados Unidos hay un proceso electoral y hay muchas presiones al presidente Barack Obama de parte de senadores de peso, tanto demócratas como republicanos.
Indicó que países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, a pesar de que han sido señalados por el Departamento de Estado de violar acuerdos internacionales y leyes en la lucha contra el narcotráfico, continúan la ayuda en esa área relacionadas con su seguridad.
Cajina expresó que es cierto que Nicaragua es solo un país de tránsito y el principal consumidor es Estados Unidos quien coopera con pocos recursos, pero también debe ser preocupación para Nicaragua el narcomenudeo, la seguridad y el aumento del consumo interno.
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