(Gen. 12:1-3) “Jehová dijo a Abraham y haré de ti una gran nación y serás bendito bendeciré a los que te bendigan y a los que te maldigan maldeciré ”
Cuando el dictador Somoza estaba en el poder, Nicaragua era el granero de Centroamérica, y la colonia judía más grande en Centroamérica estaba en este país. El córdoba era moneda sólida que no se devaluaba y no había mucha migración de mano de obra ni fuga de cerebros. Las visas norteamericanas no estaban condicionadas. La mano de obra de Centroamérica venía a Nicaragua a trabajar en los cortes de café y algodón. Y la relación del tirano con Israel fue tal, que aún cuando todo el mundo lo aisló, incluyendo la administración Carter, las relaciones diplomáticas Nicaragua-Israel se mantuvieron hasta el derrocamiento de la dictadura.
Cuando tomó el poder el gobierno revolucionario el 19 de julio de 1979, Nicaragua estableció relaciones diplomáticas con los países árabes enemigos del pueblo de Dios y la democracia, las sinagogas fueron confiscadas y se expulsó a los judíos, que en su mayoría emigraron a Costa Rica y esta nación pasó a tener la colonia judía más grande en Centroamérica y también pasó a ser la Suiza centroamericana, mientras en Nicaragua pasamos a ser limosneros internacionales y basurero centroamericano (de todo se vende usado), enfrentamos un bloqueo económico, guerra, etc., aún después de perder el actual gobierno las elecciones por tres períodos (1990-2006) los gobiernos demócratas no reanudaron sus relaciones con Israel y la economía siguió estancada hasta hoy, dependiendo de zonas francas que solo dejan salarios de hambre y maltrato a los nacionales. El presidente venezolano Hugo Chávez dijo: “Yo te maldigo Israel”, pocos días después le diagnosticaban cáncer.
En el setenta d.C., Vespasiano y su hijo Tito, ambos generales romanos y después emperadores (69-79 y 79-81) destruyeron Jerusalén, comenzando la dispersión judía por el mundo para cumplirse la profecía (Lv.26:33) “Os esparciré entre las naciones y desenvainaré espada sobre vosotros, vuestra tierra estará asolada y desierta vuestras ciudades”.
El 14 de mayo de 1948 nace el Estado de Israel, por resolución de la ONU, cumpliéndose las promesas de (Isa.66:8) “¿Nacerá una nación en un día?” y (Jer.29:14) “ y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares a donde os arroje ” Algunos países de izquierda pretenden destruir a Israel, obviando la promesa bíblica en (Amos.9:15) “Pues los plantaré sobre su tierra que yo les di, y nunca más serán arrancados de ella, ha dicho Jehová”.
Es saludable recordar la historia para no condenarnos a repetirla. El Gobierno dice que es de reconciliación, esto debe incluir la política internacional, y por eso debe establecer relaciones con quienes nos convenga, sobre todo si hay promesa divina.
Yo pregunto al presidente Ortega, quien dice que este gobierno es cristiano, por qué no establece relaciones con Israel. Pregunto a las organizaciones, partidos políticos y movimientos cristianos que apoyaron la reelección del presidente Ortega, por qué no lo encauzan en la visión de la promesa bíblica hecha a Abraham para recibir bendiciones y que Nicaragua salga de la maldición de la pobreza. Dios cumple su pacto con los seres humanos, y esto incluye a Nicaragua.
El autor es directivo del Ministerio de Capellanes si hay esperanza capítulo Nicaragua.
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