Carla Torres Solórzano
Con la llegada del invierno las salas de los hospitales de la capital se vuelven un verdadero caos. En el Hospital Lenín Fonseca la población se queja de la gran cantidad de goteras que hay en el área de emergencia, específicamente en la sala número uno.
María López aseguró que desde hace una semana, junto con su papá, viajó desde la ciudad de Boaco para ingresarlo a este hospital.
Según el presupuesto de este año del Minsa, solamente los hospitales Bertha Calderón y Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”, de la capital, recibirán fondos para rehabilitación.
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Durante su estancia en sala de varones, además de estar pendiente del consumo de las medicinas de su pariente enfermo, también debía hacerlo de las goteras que se filtraban a través del cielo raso dañado.
“En el hospital hay goteras por dondequiera… en la sala de emergencias, sala de varones. Las camillas no se mueven, solamente se mueven (levantan) hacia arriba y colocan panas o baldecitos para recoger el agua”, manifestó López.
No obstante, aseguró que aunque no ha visto áreas inundadas las goteras son molestas. Otros familiares de pacientes manifestaron haber visto goteras en la sala de mujeres, donde el cielo raso está a punto de colapsar, así como en la sala donde se sutura a los heridos.
EN EL ROBERTO CALDERÓN
Trabajadores del Hospital Roberto Calderón que solicitaron el anonimato manifestaron que a pesar que se construyó un drenaje fluvial frente a dicho centro hospitalario, todavía hay áreas vulnerables durante el período lluvioso, como el pasillo central. En esa área del hospital hay goteras muy grandes, a las que llaman “cascadas”.
Asimismo aseguraron que en el cuarto 409 de cirugía de mujeres hay enormes goteras.
En cuanto a la limpieza en ambos hospitales, la ciudadanía expresó que los servicios higiénicos son los más afectados por la insalubridad. “En la sala de varones del Lenín los baños están malos, en uno de ellos las aguas negras se filtran, la persona que entra se puede mojar los pies”, dijo Rosa Salazar, familiar de un paciente.
De igual forma manifestó que la limpieza de las salas se deja de hacer a las 7: 00 p.m., después de esa hora el familiar debe limpiar si su paciente vomita o ensucia el piso.
“Las personas salimos más enfermas de estos hospitales cochinos. Deben tomar cartas en el asunto”, dijo Salazar.
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