Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
La Cancillería costarricense una vez más descartó que la carretera construida en su territorio bordeando el río San Juan, esté causando daños ambientales con la caída de sedimentos al cauce nicaragüense y responsabilizó de cualquier eventualidad a la construcción de un puente río arriba.
En conferencia de prensa, el vicecanciller Carlos Roverssi, ante la alerta de ambientalistas nicaragüenses por las 38 mil toneladas de sedimentos que cada día recibe el río San Juan desde, Costa Rica podrían multiplicarse “por mil” con el invierno.
Roverssi ironizó que su país no posee los mecanismos para observar como lo que en Nicaragua aseguran, pues aún no ha llovido y ya los ambientalistas dicen “que hay daños”, expresó.
Los daños por sedimentación, según el diplomático, deben ser causados por la construcción nicaragüense del puente Santa Fe, financiado por Japón y que unirá dos comunidades fronterizas con Costa Rica.
La carretera paralela al río San Juan, de 160 kilómetros de extensión, ha sido motivo de no solo por aparentes daños ambientales contra el río, sino por supuestos actos de corrupción de funcionarios estatales ticos que supervisaban la obra.
Movimientos ambientalistas demandaron a Costa Rica ante la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) y Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia por daños ambientales.