Según un estudio publicado en la revista Clinical Journal of the American Society of Nephrology, un zumo de naranja al día previene la formación de piedras en el riñón gracias a su contenido en citratos. Además, los cítricos como la naranja y el pomelo contienen sustancias flavonoides, concretamente hesperidina, que reducen el riesgo de infarto hasta un 19 por ciento, de acuerdo con una investigación realizada en la Universidad East Anglia (Reino Unido). Estas mismas sustancias también pueden disminuir la presión arterial y prevenir los problemas cardiovasculares. Además, otro estudio dado a conocer en la revista Nutrition Research sugiere que el zumo natural de naranja concentrado reduce los niveles de colesterol “malo” (LDL). A esto se suma que beber zumo de naranja al comienzo de la mañana nos hace sentir de mejor humor y llenos de energía durante el día.
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