Por Gerald Hernández
Una poderosa bola rápida no es suficiente para cruzar a los bateadores. Además de la velocidad, es necesario un envío secundario. Por ejemplo, Randy Johnson tenía un macabro slider y Tim Lincecum posee un impresionante cambio de velocidad.
Justamente el cambio de velocidad es el lanzamiento que agregó Elvin Orozco a su repertorio y esta temporada le está dando grandes resultados al acumular 90 bateadores ponchados en 82.2 entradas, camino a convertirse en el primer tirador de con más ponches que innings (con más de 100 entradas) desde Martín Polanco hace 20 años.
Y no solo eso. Orozco va por más, al presentar una frecuencia de 9.8 abanicados cada nueve inning, que persigue el mejor registro de todos los tiempos, en poder del zurdo Adolfo Álvarez con 9.96, por 186 abanicados en 168 episodios en la temporada de 1980.
“Ha aprendido a tirar el cambio de velocidad. Antes dependía de su drop y su bola rápida”, señala Sergio Mena, el receptor de Orozco en el equipo de Matagalpa. “No he visto que midan su velocidad este año, pero calculo que anda entre las 88 y las 89 MPH. Es el lanzador más veloz del equipo y es el único tirador de esta liga que he visto que cruza a los bateadores con su recta”, agrega Mena.
Orozco está en la tercera temporada en el beisbol superior. Antes estuvo en la organización de los Yanquis por cuatro años en la Liga de Verano de República Dominicana, en donde recetó 180 ponches en 160.1 episodios, a razón de 10.1 cada nueve innings. En los campeonatos nacionales, lleva 241 bateadores abanicados en 269.2 entradas.
De modo que es un ponchador natural, que tiene la oportunidad de establecer cifras no vistas en las últimas dos décadas en nuestra pelota.