Saúl Martínez
Johana Vanegas, del reparto Camilo Ortega, en Chinandega, cree que su hermano Ramiro Julián se encuentra vivo en Honduras. Hace 16 años no sabe nada de él, pero junto con su familia mantienen vivas las esperanzas.
“Nos dicen que lo ven en Honduras. Él dejó un niño que ahora tiene la edad que él se ha perdido (16 años). Mi mamá lloraba mucho al inicio”, refirió la joven.
La cifra de migrantes no localizados crece a diario. En la oficina del Servicio Jesuita del Migrante en Chinandega se reportan ochenta desaparecidos y unas 15 familias del norte fronterizo, León y Managua han establecido contacto para encontrar a sus parientes.
El pasado viernes y sábado en la ciudad de El Viejo, Chinandega, hubo un intercambio entre cuatro comités de migrantes de Tegucigalpa, Choluteca y San Jerónimo, cinco de Chinandega y tres de El Viejo que colaboran con el Servicio Jesuita Para Migrantes-Nicaragua (SJPMN).
El motivo de su encuentro era coordinar la segunda Caravana de la Esperanza 2012 en búsqueda de migrantes no localizados en México. Los recorridos son en parques, cárceles, vías del tren, prostíbulos, fosas comunes, morgues y hasta sitios de masacres como San Fernando Tamaulipas, donde se encontraron 72 migrantes en 2010.
El padre José Luis González, del Servicio Jesuita para Migrantes con oficina en Chinandega, dijo que la caravana está prevista para finales de octubre, en coordinación con Honduras y México.
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