Auxiliadora Martínez
Saturado. Así se encuentra el cementerio municipal de Boaco, por lo que la municipalidad lotificará un terreno anexo de tres manzanas como parte del proyecto de ampliación.
“Lo que queremos es que las personas de la ciudad tengan un mejor acceso al cementerio a través del puente de entrada que se construyó en el barrio Germán Pomares, que fue un proyecto ejecutado por la Alcaldía”, dijo Edwin Alaniz, intendente del lugar.
El cementerio, que fue inaugurado en 1898, no dispone de andenes para que las personas que llegan al sitio puedan caminar libremente y deben pasar encima de las tumbas.
En el panteón de la ciudad, existen más de 2,000 lotes ocupados, por lo que ya no hay espacio para enterrar a más personas. Debido a esto, la municipalidad tiene previsto lotificar un terreno ubicado en una loma.
Varias familias que tienen parientes enterrados en el cementerio realizan labores de limpieza y ornamentación por cuenta propia, ya que consideran que el personal municipal es insuficiente.
Efraín Amador Guido, operario de limpieza del cementerio, aseguró que recorre todo el sitio para garantizar mantenimiento.
“Antes había más personal aquí en el cementerio, que vivía limpiando, hoy en día parece que se han olvidado, hace falta más personal. Está lleno de gente (difuntos), esta es una ciudad que poco a poco ha ido creciendo, aunque esté muerta, pero va creciendo a medida que va pasando el tiempo”, indicó un señor que llegó muy temprano para limpiar una tumba.
En el cementerio de Boaco también falta iluminación y hay poca vigilancia, solo un guarda de seguridad cuida el lugar por la noche. Debido al ingreso de delincuentes, algunas tumbas han amanecido con las imágenes y cruces destrozadas y se han dado algunos robos de placas de bronce.
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