Vivir como ella fuera de los límites de este sueño
lejos del triunfo y la tragedia
para ser un tornillo suelto de un carro viejo del 45,
para creer sin dudar en los versos de manzana
y ser fugaz como todo lo eterno.
Ella parecía una mariposa
y se llamaba Lágrima y Nadar.
Se pintaba los labios con rosas y lluvia
y me la trajo un ángel para que me diera un beso
indestructible.Nunca hubo hielo en sus ojos,
había aves y cantos a ras de mi oídoy zorros
nocturnos en una rama mojada.
Ella me sacaba el infierno del cuerpo
y me lo ponía en el alma como un fulgor azul,
y me regalaba un navío vacío amarrado a mi meñique
listo para zarpar.Pero escribo poemas porque la poesía
me hace falta en mi viday esta soledad sombría me hace
terminar con mas enfermedad que magia.
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