Por: Elízabeth Romero

Por varios minutos, en horas de la madrugada del 13 de mayo, dos muchachos, hombre y mujer, que viajaban en una motocicleta, fueron perseguidos a balazos por tres desconocidos que se desplazaban en un vehículo Hyundai, aparentemente de una cooperativa de taxis de Managua.
Los jóvenes primero fueron colisionados por el chofer del taxi, que iba acompañado de dos personas más. La pareja huyó cuando se enteró de que uno de los supuestos pasajeros maniobraba un arma de fuego.
“Este informe da cuenta de cómo ese indicador de delincuencia es la punta del iceberg del problema de la violencia y sus múltiples formas visibles e invisibles”, señala el estudio presentado por la Corporación Latinobarómetro.
El mismo considera que “los desafíos son enormes, en primer lugar el incorporar al problema todos los otros aspectos de la violencia que no están en la agenda pública y considerarlos en el manejo de la gobernabilidad”.
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Hubo persecución y disparos en el sector de los semáforos de la entrada de la 14 de Septiembre. La muchacha pidió auxilio y en el sector de la Nicarao fueron ayudados por el vecindario.
Al final, acudieron dos policías de tránsito. El hombre armado que les disparaba desapareció. La Policía realizó las diligencias hasta el lunes, y los vecinos comentaron a los afectados que el domingo llegaron personas de civil a borrar las evidencias. Las familias temen que este caso quede impune.
A pesar de historias como esta, la población nicaragüense no cree que este país sea tan violento en comparación a lo que perciben pobladores de otros países de la región, como Guatemala, El Salvador y Honduras, a los que la población considera que son muy violentos, según se desprende del más reciente informe de la Corporación Latinobarómetro, titulado La seguridad ciudadana, el problema principal de América Latina.
“La violencia es vista como una forma para resolver conflictos”, dice el informe que se presentó en Lima, Perú, hace pocos días.
LOS CONTRASTES
Al comparar la tasa de victimización con la tasa de homicidios, consignada en el informe 2011, este apunta quehay una importante brecha.
En este caso, el informe encontró que hay países con mayores niveles de homicidio que de victimización y países con mayores niveles de victimización que de homicidio.
Al hacer un comparativo de ambos casos, Nicaragua aparece entre los países con tasa de victimización, en término medio, que es de 31, y la tasa de homicidio con 13.2, como aparece en el informe.
En el último informe de gestión de la Policía Nacional la tasa es de 12 por cada 100 mil habitantes.
La pregunta que fue hecha a las personas abordada por el estudio fue: “¿Ha sido usted o algún pariente asaltado, agredido o víctima de un delito en los últimos doce meses?”. De estos, 31 dijeron que sí, en el caso de Nicaragua, mientras que en Costa Rica fueron 38 los que respondieron que sí; sin embargo, un país donde la tasa de homicidios está por debajo de la nicaragüense.
Pero también en el caso de Nicaragua, evidencia que si bien la población percibe a este como un país seguro, registra los niveles de violencia intrafamiliar más altos de la región. En casos de violencia contra mujeres, niños y ancianos, el país ocupa los primeros lugares.
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