La última gira de la cantante Lady Gaga salió más controversial de lo previsto. Las protestas en su contra toman cada vez más fuerza, ejemplo de ello en Filipinas, donde ayer un grupo la tachó se satánica.
En ese país las autoridades le establecieron términos como “evitar la desnudez, la blasfemia y cualquier otra conducta indecente”. Bajo esas condiciones la neoyorquina podrá realizar sus dos conciertos la próxima semana. En Indonesia las autoridades locales le negaron el permiso de actuación.
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