Mientras Erasmo Ramírez permanece atento a una seña de los Marineros, los demás big leaguers nicaragüenses, tratan de aferrarse a sus puestos, a fin de consolidar sus carreras en el mejor beisbol del mundo.
El retorno de Everth Cabrera con los Padres, amplía el interés nica por las Grandes Ligas. Se une a Vicente Padilla de los Medias Rojas y Wilton López de los Astros, pero aún así, estamos a un jugador del récord.
Entre 1982 y 1984, se tuvo a cuatro nicas a la vez y aquí el entusiasmo era enorme. Denis Martínez con Baltimore, Albert Williams con Minnesota, Porfirio Altamirano con los Filis y David Green con San Luis.
En algunos momentos se contó con tres al reunirse el zurdo Oswaldo Mairena con Vicente Padilla y Marvin Benard. Pero el cuarto ha hecho falta desde 1984. Este año, al inicio estuvo Erasmo, pero Everth estaba abajo. Ahora la situación es al revés.
Sin embargo, el regreso de Erasmo da la impresión que es inminente. Su consistencia en las Ligas Menores y los titubeos de los abridores del club grande, van a abrirle un lugar. Este muchacho luce muy firme y es tenaz en sus pretensiones.
Sería formidable volver a contar con un cuarteto de big leaguers. Y lo interesante será descubrir si los de ahora, llegan a ser mejores que los de antes, aunque Denis está en un nivel fuera del alcance de todos los actuales.
Con Cabrera agarrándose fuerte a la oportunidad ofrecida y Padilla intentando ser solvente en Boston, Wilton López se ha convertido en el nica más sólido en las Ligas Mayores. Al menos así los vemos por ahora, aunque falta mucha caña que moler.
Y si la mirada va más hacia abajo, sigue el deseo de ver un salto de Juan Carlos Ramírez, el relevista que los Filis tienen en Doble A. El espigado derecho ha batallado, pero no tira la toalla.
Y más abajo están Elmer Reyes, Cheslor Cuthbert y otros más, que siguen luchando por hacer historia.
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