Allan Ugarte
Consultor de belleza
Para elegir la base adecuada según tu piel no hace falta que seas maquilladora profesional, sino saber escoger el tono, la textura, la luz y tener las herramientas adecuadas.
Además debes poseer una piel sana que solo se logra teniendo una buena dieta, tomando agua, sin tabaco y alcohol, y protegerse contra el Sol. También debes limpiar la piel siempre con un producto suave que no la deje tirante, para que el rostro parezca relajado.
Asimismo debes aplicarte un hidratante ligero para luego proceder a maquillarte, eso sí, busca un sitio donde la luz te dé directamente.
Recuerda que es importante que no te hagas sombra tú misma. Coloca el espejo a distancia suficiente para ver dónde están las zonas oscuras, las que normalmente están alrededor de los ojos, la boca y nariz.
También mentalízate para ir poco a poco. Toma poca cantidad y ve poniéndolo sobre la piel siempre a golpecitos, hasta que desaparezca. En el caso de las zonas delicadas, como el contorno de los ojos, usa la yema del dedo anular.
Toma en cuenta que la base debe tener el color más parecido posible al de tu piel, así que elige el tono que armonice con lo claro u oscuro de tu cutis. Y dentro de esta gama, los que se adapten mejor al matiz de fondo de tu piel, que puede ser más bien rosada o tirando a amarilla.
Pero para encontrar el tono de base más adecuado a tu piel, aplica tres o cuatro tonos que te parezcan los mejores a lo largo de la línea de tu mandíbula y escoge el que parezca haber desaparecido fundido con tu piel para que no se remarquen las diferencias.
Toma en cuenta que usar base con un color inadecuado o demasiado espesa es el camino más rápido para echarse años encima. [email protected]
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