El cementerio de Granada está compuesto por 27 manzanas, 22 forman parte del viejo camposanto y cinco fueron compradas hace poco, ahí aún no hay calles adoquinadas. LA PRENSA/ L. VARGAS

Granada necesita otro panteón

El viejo cementerio municipal de Granada, que según los historiadores data de 1856, concluyó su vida útil desde hace varios años. Por la misma razón ha ido creciendo hacia el fondo, sobre una extensión de cinco manzanas, pero sin calles adoquinadas.

Lucía Vargas

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Las calles delimitadas de la primera etapa del cementerio se pierden a medida que uno avanza hacia el fondo, donde se ha dividido en dos categorías el valor de los terrenos. El lugar es visitado por vacas que “pastan” de un lado a otro sobre la tierra donde descansan muchos difuntos.

Incluso el terreno adquirido en 2007 está partido por un cauce natural y se requiere construir un puente, para aprovechar el área que está al otro lado.

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El viejo cementerio municipal de Granada, que según los historiadores data de 1856, concluyó su vida útil desde hace varios años. Por la misma razón ha ido creciendo hacia el fondo, sobre una extensión de cinco manzanas, pero sin calles adoquinadas.

Recibe un promedio de 40 fallecidos al mes. El panteón original se extiende en 22 manzanas de terreno y consta de unos 4,500 lotes, los que ya están vendidos.

Ante la saturación del cementerio se adquirió cinco manzanas de terreno en 2007, al fondo del mismo camposanto, del que ya se ha utilizado el 50 por ciento.

La propuesta es construir un nuevo cementerio en la zona norte de la ciudad, donde hay una cantidad considerable de habitantes.

El crecimiento hacia el fondo ha venido desluciendo la belleza de su entrada principal, de la capilla de ánimas y de muchos mausoleos tallados en mármol y coloridos vitrales, donde descansan los restos de expresidentes, poetas, personajes populares y muchas personalidades que han hecho historia en el país.

No obstante, la lucha es adoquinar la segunda etapa. “Hemos venido proponiendo que se debe adoquinar un kilómetro de fondo por tres metros de ancho, para que la gente camine sobre una calle en buen estado”, refirió William Martínez, director de Servicios Municipales.

Hay una área que ha quedado encerrada que forma parte del cementerio general, donde sepultan a personas de escasos recursos. Ahí se subdividió un espacio para personas menos pudientes y otra mitad para las familias que pueden adquirir un lote.

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