Wilder Pérez R.
- 253 es la cantidad de megavatios que va a producir Tumarín cuando el proyecto esté terminado. La CHN prometió atender a los pobladores de Apawás, pero esto no ocurrió en el transcurso del día de ayer.
[/doap_box]
La desesperación hizo que más de cien pequeños productores viajaran cientos de kilómetros, desde Apawás hasta Managua, para reclamar el pago y renegociación de las tierras que quedarán inundadas por la represa del proyecto hidroeléctrico Tumarín, en La Cruz de Río Grande, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
En un inicio ellos, junto con Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), que ejecuta Tumarín, acordaron el año pasado que efectuarían los trámites de compra-venta de tierras con pagos escalonados, es decir, que la empresa pagaría a los productores en grupos de hasta 20, con varios meses de diferencia.
Los protestantes reconocieron dicho acuerdo, pero insistieron en una renegociación porque el pago a los primeros 12 productores supuestamente fue viciado.
Según Isabel Díaz Fernández, líder del grupo, aquel pago fue en secreto y el desembolso al segundo grupo solo incluía a gente con tierras en la línea sobre la que se construirá el muro de la represa.
“Después ellos nos van a inundar y no nos van a pagar”, afirmó Díaz.
Además de eso, los productores se quejaron porque les pagarán menos propiedades de las que tienen registradas.
“A mí me van a ocupar 20 manzanas, pero solo quieren pagarme 13, al principio no me importó, pero como no quieren pagar, entonces quiero renegociar”, comentó Edilberta Cano.
La mayoría de ellos son humildes y viajaron en un camión de carga hasta Managua.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A