WASHINGTON/AFP
El legislador, conservador “libertario”, Ron Paul, último rival de Mitt Romney en la carrera por la investidura republicana para las elecciones presidenciales, anunció ayer que suspendía su campaña, porque no tiene los medios para competir con la máquina electoral del multimillonario Romney, lanzado a todo vapor contra el presidente demócrata y candidato a la reelección, Barack Obama.
“No gastaremos más fondos de campaña en primarias de estados que aún no han votado (…) Seguir haciendo esto con alguna esperanza de tener éxito requeriría muchas decenas de millones de dólares que simplemente no tenemos”, explicó en un comunicado.
Pero Paul no entrega las armas y pretende hacer valer sus ideas en la convención republicana nacional de Tampa (Florida) en agosto, donde designarán formalmente a su candidato. Paul aseguró que seguiría “tomando posición, ganando delegados y dando un mensaje fuerte en la convención nacional del partido republicano”.
La investidura de Romney como candidato a la Casa Blanca ya se consideraba como hecha desde la retirada el 10 de abril de su rival más serio, el ultraconservador Rick Santorum.
Paul, quien en el pasado se declaró afín a la legalización de las drogas, había ganado adeptos entre jóvenes votantes, pero eso no repercutió en los resultados electorales durante las primarias pues no triunfó en ningún estado.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A