Agencias VIDA
Muchas veces notamos que nuestros hijos son un tanto distraídos y pensamos que se trata de una enfermedad, pero en realidad se trata de una situación normal que puede variar según el niño, pero se evidencia aún más cuando realizan tareas escolares, por ello es mejor que evite no encasillarlo, mucho menos catalogarlo como distraído, porque más bien el niño terminará por aceptarlo y pensará que es algo que no puede modificar.
Evite ordenarle hacer otra actividad si está ocupado, y si esto ocurre primero llame su atención y comuníquele lo que usted quiere viéndolo a los ojos. Por otro lado si le dio una orden, espere que la termine y luego dele otra tarea.
Pero si nota que siguiendo estos tips no cambia su conducta, mejor busque ayuda profesional.
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