- US$900 millones es la factura que el Estado de Nicaragua paga en concepto de compra de petróleo.
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La reducción que experimentan hoy los consumidores de gas licuado de petróleo (GLP) y aquellos que llenan su tanque del vehículo con gasolina regular, súper o diesel, no se trata de una baja considerable, según detallan algunos especialistas, pues no responde a los precios reales del petróleo.
“Una evidencia del hecho de que el precio de la gasolina ha aumentado mucho más que el precio del petróleo, es que el valor promedio de la gasolina en mayo todavía alcanza los cinco dólares por galón, mismo precio que el 2008 cuando el barril de petróleo alcanzó los 140 dólares, sin embargo, el precio promedio del petróleo actualmente es de 99 dólares”, apunta el economista Adolfo Acevedo.
Para el sociólogo Cirilo Otero, los precios de los combustibles no responden “para nada” al mercado que aplica Nicaragua, en la compra del crudo.
Se refiere a que “Nicaragua compra el petróleo a precios especiales gracias a los acuerdos del Alba, sin embargo el Estado maneja los precios como si se comprara petróleo del mercado común y corriente (mercado internacional)”, apunta Otero.
En casa
Hoy los consumidores podrán comprar los tanques de gas licuado a un precio de 280 córdobas el tanque de 25 libras (el más utilizado en los hogares). También el de 10 y 100 libras con nuevos precios de 115.75 y 1,288.50 córdobas, respectivamente.
Para Otero aún cuando estas reducciones representan varios córdoba para el bolsillo del consumidor, no se trata de un precio justo. “Se está pagando igual de caro y no se trata de una baja realmente sensible”, señala.
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