Carlos Martínez Rivas.
La claridad penetra en lo obscuro sin que interfiriera el pensamiento,
el arco iris cruza el horizonte y el agua humedece la visión del alma.
La transparencia de la imagen fluye.
La luna asombra con su atrevida incursión de provocar la hondura.
¡El caballo blanco salta!
Sus alas se extienden en el cielo estrellado,
mueve sus patas como si corriera sobre un camino de tierra.
Nada puede atajar la fuerza arrojada de lo alto.
Viene hacia mí.
La húmeda y alta vegetación me sacude.
En su lomo asedado atravesaré la línea negra del pensamiento.
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