TEGUCIGALPA/AFP
El asesinato del periodista Erik Martínez, portavoz de grupos homosexuales y aspirante a diputado de izquierda, reavivó la indignación en el país más violento del mundo, donde permanecen impunes 18 homicidios de comunicadores sociales, de los 19 que han sido asesinados desde 2009.
El cuerpo de Martínez, de 32 años, fue encontrado, el lunes en la noche, con señales de ahorcamiento en una carretera de la periferia de Tegucigalpa.
El fiscal de Derechos Humanos, German Enamorado, informó que se investiga la muerte de Martínez, y aseguró que “se tienen que considerar varios factores: (Martínez) era miembro de la Resistencia (al golpe de 2009) y de la comunidad lésbico gay y hay mucha intolerancia”, añadió.
Según el comisionado de Derechos Humanos, Ramón Custodio, suman 27 las personas vinculadas a medios de comunicación que han muerto desde 2003. Esta oficina también contabiliza 20 muertos de la Comunidad Lésbico, Gay, Transexual, Bisexual e Intersexual (LGTBI).
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