Por Lucia Navas
La rúbrica final del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea (UE) está prevista entre el 28 y 29 de junio próximo en Tegucigalpa, Honduras, en el marco del encuentro que sostendrán los presidentes centroamericanos.
El jefe de la delegación de la UE para Centroamérica, Javier Sandomingo, al hacer el anuncio en Managua consideró la firma del Acuerdo como uno “de los momentos históricos” y “más importantes” que ha ocurrido en 30 años de la relación entre ambas regiones.
En el primer trimestre de 2012 las exportaciones nicaragüenses a la UE sumaron 93.3 millones de dólares, siendo menores a las ventas del mismo período del año pasado, cuando fueron 102.2 millones de dólares.
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El Acuerdo se terminó de negociar en mayo de 2010. Sandomingo recordó que lo componen tres pilares: político, de cooperación y la parte comercial, siendo esta última la que entraría en vigencia de manera casi inmediata con la firma de los gobiernos. Los pilares político y de cooperación quedarían pendientes de la ratificación de los parlamentos de los 27 países que integran la UE.
El diplomático explicó que el acuerdo, que eliminará gradualmente los aranceles al 99 por ciento de los productos que comercializan la UE y Centroamérica, pretende “aproximar” a las dos regiones “en todos los terrenos, pero sobre todo en el comercial”. “Confiamos y estamos seguros que esto traerá más beneficios para la región centroamericana, que para nosotros”, opinó.
RETOS DE CA
Aunque Sandomingo reconoce que debido a las asimetrías existentes entre las regiones, Centroamérica aún tiene el reto de mejorar “su capacidad productiva” para satisfacer la demanda del mercado europeo.
APURAN TRAZABILIDAD
Azucena Castillo, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), dice que siendo el mercado europeo importante para Nicaragua aún no se aprovecha al máximo, pero cree que hay oportunidades para hacer crecer la relación comercial en el Acuerdo de Asociación.
Castillo considera que como país “estamos listos para entrar a comercializar en ese mercado bajo las reglas del nuevo acuerdo”, pero que igual se necesitan preparar mejor los sectores como los ganaderos y ampliar la oferta exportable a productos no tradicionales.
Castillo informó que APEN iniciará la segunda fase de su programa de trazabilidad o rastreo del origen del ganado, que implementarán con cooperativas y haciendas ganaderas. Recordó que la trazabilidad es una exigencia de los europeos a las importaciones de carne bovina, “y por ello debemos preparar a nuestro productor”.
Con financiamiento de Holanda, APEN iniciará la preparación de las cadenas de valor exportador de las pequeñas empresas de miel, cacao, ajonjolí y café especial.