Ansnic solicita que la Ley se cumpla al pie de la letra. LA PRENSA/ ARCHIVO

Sordos solicitan carrera de Intérprete

El problema del poco acceso que tienen los sordos a la educación se resolvería si las universidades ofrecieran la carrera de Intérpretes y que el Ministerio de Educación los contrate posteriormente.

Roy Moncada

El problema del poco acceso que tienen los sordos a la educación se resolvería si las universidades ofrecieran la carrera de Intérpretes y que el Ministerio de Educación los contrate posteriormente.

Así lo propone la Asociación Nacional de Sordos de Nicaragua (Ansnic), que tiene en sus filas más de 12,000 personas sordas.

Si el Consejo Nacional de Universidades (CNU) aprobara esta solicitud, sería más fácil que en las aulas de clases haya personas que comuniquen a través de sus manos a quienes no pueden escuchar.

De aprobar la petición que Asnic sostiene permanentemente, la matrícula de personas con discapacidad auditiva podría crecer.

“La misma Ley (de Educación) dice que el lenguaje de señas es necesario en las escuelas y con la aprobación del CNU esto se conseguiría”, asegura la instructora Marielka Hernández, a través de su intérprete.

El presidente de la organización, Javier López, sostiene que hablar de educación inclusiva es articular a las personas con discapacidad junto con las demás, pero ejecutando estrategias que garanticen el aprendizaje y crecimiento de estas.

Sin embargo, aunque en el país la educación es inclusiva, las escuelas no disponen de intérpretes.

ENSEÑANZA SE DEBE FACILITAR

Aunque después de 26 años desde que se creó la asociación se han destacado numerosos logros, como la aprobación de la Ley del Lenguaje de Señas, para el presidente de Asnic todavía hay mucho por conseguir.

El artículo 24 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad dice que el acceso a las escuelas regulares debe ser inclusivo, pero se debe facilitar la enseñanza y aprendizaje del braille —lectura que se da a través del tacto para las personas ciegas—, el de señas y otras maneras.

Esto es aplaudido por Gustavo Salazar, estudiante de Pedagogía, quien además considera que la carrera de Intérprete debe diseñarse y aprobarse por el CNU.

Uno de los logros mayores para esta asociación fue la aprobación de la Ley del Lenguaje de Señas Nicaragüense, aprobada en febrero del 2009.

En el país se estima que uno de cada diez nicaragüenses sufre algún tipo de discapacidad. La deficiencia auditiva es la cuarta discapacidad más frecuente en la población de Nicaragua.

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