Por Javier Poveda / Vida
Enojo, angustia, desesperación, llanto, ansiedad, preocupación. El estrés se puede manifestar de múltiples formas y se puede padecer en niveles diferentes.
Según el doctor Juan Carlos González, el estrés es la peor condición en la actualidad, una situación que no solo afecta al paciente física o emocionalmente, sino que vincula directamente su riesgo laboral.
“Una persona estresada suele enfermarse periódicamente, porque se ha demostrado que el estrés desencadena muchos padecimientos, lo cual hace que esta persona pida permiso constantemente para ir al médico, de esa forma su productividad como trabajador va en decline”, dijo González.
Sin embargo, el especialista señaló que un bajo nivel de estrés en las personas las motiva a trabajar con más precisión y rapidez, “pero nunca es bueno porque esta persona, por la preocupación de recibir algún llamado de atención, no comerá bien, no dormirá bien y eso se refleja al día siguiente y progresivamente su salud estará deteriorada”.
- El estrés, considerado como epidemia global por la Organización Mundial de la Salud, está fuertemente vinculado a las muertes por enfermedades cardiovasculares. Es un factor de riesgo que aumenta la presión arterial y la frecuencia cardiaca.
[/doap_box][doap_box title=»Tenga en cuenta:» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Practique ejercicio. Se ha demostrado que es una excelente forma de liberar la ansiedad y angustia.
Descanse. Garantícese una época de vacaciones para hacer las cosas que más le gusten.
Dormir bien. Asegure una buena jornada de sueño que complemente el horario
laboral. Nunca duerma menos de lo que trabaja.
[/doap_box]
Agregó que “las causas del estrés pueden ser muchas, factores externos al campo laboral o dentro de entorno de trabajo. La persona puede estar afrontando problemas domésticos, en su vida privada y personal y al no poder controlarlo, lo canaliza a través del trabajo, comenzando con distracciones y falta de concentración. Se tornan más sensibles y cualquier altercado se puede desahogar a través del llanto”.
Cuando el problema se debe a la forma de trabajo, la persona puede establecer pautas para mejorar. El primer paso es perder el temor a expresar y reconocer que algo anda mal.
“Yo recomiendo levantarnos un rato, estirarnos, girar la cabeza, tomarnos agua o café. Darnos un tiempo y luego seguir en la jornada”, dijo el doctor.
CUESTION DE GÉNERO
Diversos estudios demuestran que los niveles de estrés varían según el género. Las mujeres suelen estresarse más que los hombres debido a la doble labor que realizan a lo externo del hogar y las tareas domésticas. Esa aseveración la comparte el doctor González, explicando que actualmente las mujeres han roto el molde social para el cual “fueron creadas”, es decir, ser simples amas de casa, y cumplen diversas funciones, además de madres, son trabajadoras, la mayoría vistas de rango menor.
“Después del trabajo la mujer, si es madre, llega casa a cocinar, a arreglar, ver cómo andan los niños, atender al esposo. Se acumulan muchas responsabilidades, además que tiene que administrar los gastos, está pendiente de todo. ¿En qué momento le queda tiempo para ella?”, expresó el doctor.

Las prisas, la falta de tiempo o la tensión aumentan las conductas no saludables, como comer mal, fumar o beber en exceso. Así se reduce el tiempo dedicado a las conductas saludables, como hacer ejercicio físico, seguir una dieta o dormir de forma adecuada.
Asimismo, el médico explicó que cuando una persona está en angustia, estresada, llega a su casa queriendo descansar. “No querrá hacer ejercicio ni cocinar, así que comerá alguna comida chatarra y se quedará en cama”.
El estrés se detecta a través del incremento del dolor en la espalda, zona cervical, dorsal y lumbar, tensión, irritabilidad, problemas de concentración, cansancio excesivo, problemas de sueño, preocupación y tristeza.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B