Por: Ramón Villarreal Bello
“Desde que mataron a mi padre para robarle el dinero de la venta hecha en la pulpería, la vida no es igual para nosotros, nos sentimos inseguros, cerramos temprano la pulpería y tratamos de tener cuidado con clientes que no conocemos, esperamos que la Policía esclarezca y capture a los asesinos de mi padre”, manifestó Yansi Rebeca Torrentes Cuendiz (19 años) hija del pulpero potosino Rolando José Torrentes Bojorge (40 años), asesinado al anochecer del pasado 14 de abril, en calle en medio municipio de Potosí.
La inseguridad de esta familia refleja el problema de los pobladores de los ocho municipios de tierra firme de Rivas, quienes hasta la fecha, los han planteado a la jefatura departamental de la Policía de Rivas, mediante asambleas .
Según lo manifestado por la Policía, estas asambleas son orientadas directamente por el presidente Daniel Ortega. Han participado funcionarios locales de instituciones públicas, la comisionada general Mercedes Ampié, jefa de las comisarías de la mujer, y subdirectora de la Policía Nacional.
DEMANDAN SEGURIDAD EN SUS COMUNIDADES
Los habitantes de Potosí aprovecharon la presencia de las autoridades policiales, para indicarles su preocupación por varios expendios de droga que existen en este municipio.
También pidieron la captura de los asesinos del pulpero Torrentes Bojorge y más oficiales de policía, ya que cuatro policías no dan a basto para cubrir todo el municipio, sobre todo en la comunidad de Apompoá que tiene más de tres mil habitantes y es una de las zonas más inseguras del municipio.
La comisionada mayor Dora Isabel Galeano, jefa de la Policía de Rivas, respondió que la asignación de más policías se hace directamente con la jefatura nacional, mientras que a los familiares del pulpero asesinado les explicó que esos casos no se cierran, que las investigaciones se mantienen, y el expediente puede estar abierto por mucho tiempo.
La población reclamó que cuando llaman a la Policía, tardan mucho tiempo en llegar, no llegan o no atienden al llamado. de la población, por lo que Galeano sugirió llamar al 118, que si no contesta Rivas, le contesta Managua y ellos nos llaman a nosotros, precisó.
Gabriel Vargas Sandino, representante de los cambistas, sugirió mejorar. “Cuando llamamos a la Policía porque alguien nos acaba de robar, en vez de mandar la patrulla de inmediato, nos piden que pongamos la denuncia en Auxilio Judicial”, señaló.
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Explicó a los presentes que uno de los objetivos de estas asambleas comunitarias es obtener información de parte de la comunidad y que juntos busque solución en próximas asambleas.
DEMANDA ES UNÁNIME

La petición es la misma en la mayoría de los municipios. Los problemas de expendios de droga fueron planteados por pobladores de Potosí, Cárdenas y Rivas. En San Juan del Sur los robos y hurtos fueron los señalamientos más frecuentes de los asistentes. En todos los municipios la mayoría de los presentes eran líderes comunitarios, ligados a los Gabinetes del Poder Ciudadano.
Un poblador del barrio San Isidro se quejó de la existencia de expendios de droga en su barrio, y del temor que tienen en denunciar, ya que cuando realizan allanamientos a esos expendios, nunca les hayan nada. “Se dice que en la misma Policía hay algunos agentes que les avisan que van a allanarlos, y eso nos pone en peligro a nosotros, ya nos da miedo denunciar estos casos”, comentó.
PLATANEROS AFECTADOS
Los productores de plátanos aprovecharon para pedir más vigilancia policial para contrarrestar los robos de musáceas, lo cual ocurre constantemente.
Ulises Chavarría, gerente administrativo de la Asociación de Plataneros de Rivas (Aplari), aseguró que muchos productores de plátanos han sido amenazados por los delincuentes, los cuales roban tranquilamente las cabezas de plátanos y ni siquiera pueden ser procesados por delito alguno, porque la ley manda que el monto robado tiene que ser el equivalente a dos salarios mínimos, es decir, 5,851.02 córdobas.
“Los que se meten a robar a los platanales se llevan 5, 10, 20 cabezas de plátanos y ni siquiera los detienen. Eso lo hacen a diario y el que pierde es el productor. Para ser detenidos tienen que robarse más de cien cabezas de plátanos que son como tres carretonadas y eso nunca lo hacen pero golpean a diario al productor llevándose varias cabezas de plátano al día”, lamentó Chavarría.
Ante esta situación, los productores de plátanos se ven obligados a contratar personal de seguridad, pues los delincuentes ahora no solo se llevan los plátanos, también roban implementos de riego, precisó.
Aquiles Sánchez, presidente de Aplari, dijo que estos problemas ya han sido planteados en más de dos ocasiones a la Policía y a los operadores judiciales, quienes han sugerido soluciones como contratar policías voluntarios y denunciar cuanto robo de plátano les hagan para luego sumar el total.
EN CÁRDENAS
El municipio de Cárdenas también reportó preocupación a la Policía por la seguridad ciudadana. Los pobladores dijeron a la Policía que se han incrementado los robos con fuerza e intimidación, el abigeo y el desorden en la frontera de Peñas Blancas.
Asimismo, comerciantes, cambistas, tramitadores y representantes de quienes trabajan informalmente en el puesto fronterizo Peñas Blancas, se quejaron del administrador de aduana, Gustavo Sánchez.
La jefa policial rivense Galeano Gómez prometió servir de mediadores con el administrador de aduanas y dio respuesta positiva a la solicitud de un puesto policial en Sapoá. Sin embargo, a los habitantes de Colón que también pidieron un puesto policial permanente en esa lejana comunidad, les indicó que tenían que consultarlo con la jefatura nacional de la Policía.
Gabriel Vargas Sandino, vice coordinador de la Federación de trabajadores de cambistas de Nicaragua, en Rivas, manifestó que el patrullaje constante o la presencia permanente de la Policía en el mercado de Rivas es lo que más anhelan, sin embargo, la Policía hace rondines unas dos veces por semana.
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