Juan Vega Gonzales (*)
Se gana cuando compra algo más barato del precio en que lo vende; sin embargo frecuentemente hacemos lo contrario y terminamos comprando a precios altos y vendiendo a precios bajos. Como se explica en el libro La brecha del comportamiento, de Carl Richards.
Cuando los precios empiezan a bajar, el factor miedo se activa, tratamos de evitar el dolor de perder; vendemos bajo la presión, a precios bajos, y esperamos nueva oportunidad de inversión, normalmente a precios ya más altos.
Cuando los precios suben, entra en juego la avaricia y el deseo de «buscar ganancia financiera» lo que lleva a comprar cosas, normalmente a precios altos, justo antes de que empiecen a bajar.
La clave es entender en qué lugar del ciclo de precios nos encontramos. En todo mercado los precios suben, tienden a estabilizarse y luego bajan, repitiendo ese ciclo continuamente a lo largo del tiempo.
Lo que la gente «espera que pase», genera un comportamiento colectivo, que aumenta el tamaño y riesgo del ciclo. Nos es natural hacer «lo que los demás están haciendo».A medida que un producto sube de precio, más personas lo compran, lo que hace mayor el riesgo de que en un momento los que compraron «barato» empiecen a vender y provoquen una baja de precios.
Otro aspecto importante para protegerse es tener y cumplir un plan de compra/venta. Infórmese primero. Entienda cuánto pueden subir y bajar los precios, y sobre todo por qué factores lo hacen. Evalúe cómo están variando esos factores antes de invertir.
Dese tiempo para buscar y comparar diferentes inversiones, entienda cómo funciona el mercado del bien en el que va invertir. Empiece de a poco para ir aprendiendo de los errores y aciertos propios y de otros.
En época de crisis, hay excelentes oportunidades de comprar a precios bajos (por miedo o necesidad del que quiere vender). Recuerde, no es el producto lo que lo hará ganar, sino lo que usted sabe de cómo funciona el precio y mercado de ese producto.
Además del precio, pregúntese si esa inversión le puede generar ganancia constante. Uno nunca sabe a ciencia cierta cuándo los precios subirán o bajarán, pero si puede recibir una ganancia constante de su inversión, estará mejor protegido.
(*) Director de Promifin, programa auspiciado por la Cooperación Suiza en América Central ejecutado por TrIodos Facet. [email protected]