Por Edgard Rodríguez C.
Iván Rodríguez, quien llegó a acumular cifras que le permiten resistir comparaciones con los mejores receptores de la historia, dijo adiós al beisbol ayer en Texas, justo donde inició su carrera.
Bateador de .296 durante su carrera de 21 años, con 311 jonrones y 1,332 empujadas, Rodríguez fue una fuerza devastadora en el beisbol, pues además de su explosivo bate contó con un certero brazo.
Debería ser una escogencia segura al Salón de la Fama en el 2017, su primer año de elegibilidad, pero sospechas sobre su supuesta vinculación a los esteroides levantan ciertas interrogantes.
Apodado el “Pudge” (gordito), Iván actuó en 14 Juegos de Estrellas y ganó 13 Guantes de Oro, un récord entre receptores. Actuó en dos Series Mundiales, ganando una con Florida en el 2003.
Se retira justo cuando lo han hecho también notables receptores como Jorge Posada (Yanquis) y Jason Varitek (Boston), aunque ninguno de estos alcanzó el nivel del acorazado boricua.
A Rodríguez hay que compararlo con Johnny Bench, el paradigmático enmascarado de los Rojos, quien asistió a 14 duelos estelares y se agenció 10 Guantes de Oro, en una carrera sensacional.
Dueño de una fuerte personalidad, Bench aventajó a Rodríguez en poder, pero este lo superó en velocidad. Incluso, en el porcentaje de atrapados robando, Bench tuvo 43 por ciento. Iván 42.
Rodríguez es el más durable receptor. Jugó 2,427 de sus 2,543 partidos detrás de home y superó el récord de 2,226 de Carlton Fisk. Y quizás se puede debatir su lugar en la historia, pero no que alcanzó la grandeza.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B