Noel Amílcar Gallegos
MASAYA
“La producción de la yuca puede llegar a ser el cultivo del siglo”, celebró Moisés Espinosa, presidente de la asociación Nicarahuac, que se dedica al cultivo, trasformación y uso sustentable de la yuca y sus derivados en la comunidad Las Flores, de Masaya.
El sustento de sus palabras es la rentabilidad de ese producto, cuya inversión es pequeña, pero el impacto es grande; “este es un trabajo integral, además del acompañamiento tecnológico, también estamos buscando cómo establecer un intercambio mutuo con las familias productoras, en aspecto tecnológico estamos trabajando con entidades gubernamentales y privadas en la concentración de tecnologías de alto rendimiento”, dijo Espinosa.
Agregó que con la creación de almidón a base de la yuca, esta asociación está atendiendo a las industrias encargadas de embutidos, alimentos para animales, así como la farmacológica y artesanías.
Dijo que aunque ya han dado a conocer su calidad en varios países de la región centroamericana, “todavía no tenemos la capacidad de atender la demanda extranjera y a nivel nacional, todavía no hemos llegado siquiera al cuatro por ciento de la demanda del almidón, pero ya estamos trabajando en función de eso con las instituciones como el IDR, el Magfor, Inta, entre otros”, señaló el productor.
Dijo que están trabajando en regeneración de los suelos y la nutrición de las plantas de yuca.
CALIDAD DE SEMILLA
Para Julio Monterrey, de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica), la calidad de la semilla de yuca posibilita que haya más productores de ese rubro en esta zona.
Agregó que hay mucho entusiasmo entre los productores y son emprendedores, “pero la gran debilidad es que nuestro país no está preparado para apoyar a los pequeños emprendedores. Por ejemplo todas las pequeñas empresas están trabajando a nivel artesanal, pero el día que nosotros logramos desarrollarlas un poquito y ponen un rotulito donde diga: “Se vende semilla de yuca”, (inmediatamente) le caen los impuestos de las entidades gubernamentales, cosa que en otros países no existe, porque hay condiciones especiales para los emprendedores”, señaló Monterrey.
Considera que el Gobierno tiene que desarrollar proyectos y políticas espaciales para estos emprendedores, para generar un fuerte movimiento emprendedor.
“La legislación (solo) está para las grandes empresas, y creo que tiene que haber legislaciones para los pequeños emprendedores. Otro punto es que la banca comercial tiene que generar herramientas y créditos que sean favorables para los pequeños productores”, puntualizó Monterrey.
Actualmente la asociación está en proceso de validación de 12 variedades de yuca, sin embargo, cinco variedades ya están como línea de base.
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