MADRID
AP
“Lo siento mucho, me he equivocado. No volverá a ocurrir”, fueron las palabras que dijo el rey Juan Carlos, de España, al disculparse públicamente ante los medios de comunicación, luego de realizar un viaje a África para cazar elefantes.
El apenado rey brindó la declaración, apoyado con muletas porque recientemente abandonó el hospital, porque estaba ingresado al someterse a una cirugía de cadera después de haber tenido un accidente por practicar la caza de elefantes, en Botsuana.
Debido a la lesión fue trasladado en un avión hacia España, pero a pesar que está convaleciente, actualmente el viaje del monarca ha generado polémica en la opinión pública, medios de comunicación y representantes políticos, que censuraron la actitud de Juan Carlos en un momento de grave crisis económica como la que atraviesa el país ibérico.
El incidente de Bostuana fue el último de una lista negra de acontecimientos recientes, que han dilapidado la imagen de la monarquía española, considerada modélica hace unos años.
Tal es el caso del yerno del rey, Iñaki Urdangarín, que es investigado por aprovechar presuntamente su posición para desviar millones de dólares a paraísos fiscales. Además, el nieto mayor de los monarcas permaneció varios días hospitalizado tras dispararse accidentalmente en el pie derecho hace dos semanas.
Hasta la fecha se conoce que ningún líder político o de opinión importante ha llegado al grado de pedir la abdicación del rey en su hijo, el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón. Pero por primera vez se escucharon voces sugiriendo que el monarca debería cuidar las formas, y más en los tiempos que corren.
El monarca tiene 74 años y en la cirugía se le colocó una prótesis, según los médicos que lo atendieron.
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