Por Ramón H. Potosme
Una propuesta extraoficial que no ha asumido el Gobierno señala entre sus puntos principales el aumento de la edad de jubilación de 60 a 65 años y el de las semanas cotizadas de 750 a 1,500. Este último punto es negociable, según Barbosa, aunque no hasta la cifra máxima.
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El secretario de la Central Sandinista de Trabajadores (CST) José Benito Escobar, Luis Barbosa, consideró que no hay urgencia porque se discutan las reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Según él, hay otras leyes que urgen como la Ley de Tercerización y el Código Procesal Laboral.
“Si no está en la Asamblea no tenemos por qué apresurarnos”, dijo Barbosa.
El líder sindical no dio importancia a los planteamientos del Fondo Monetario Internacional de aumentar la edad de jubilación, pues consideró que siempre ha tenido esa propuesta.
“El FMI puede predicar misa, pero los que decidimos en el país somos los trabajadores, los empresarios y el Gobierno”, dijo Barbosa.
Por su lado, el diputado sandinista Edwin Castro resaltó que esa es una discusión que no está en el parlamento, pero no descartó que esto suceda este año. Castro señaló que cualquier reforma al Seguro Social deberá ser de consenso.
El legislador evitó pronunciarse sobre su postura ante el aumento de la edad de jubilación de 60 a 65 años.
Al respecto José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), consideró que por la esperanza de vida en Nicaragua a los 60 años se está apto para continuar laborando. Coincidió con Barbosa en que el aumento de las semanas de cotización deberá ser parte de la discusión.
“Debemos ver cómo salvamos el Seguro Social y que todos tengan la certeza de que todos van a tener su pensión”, dijo Aguerri.
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