PYONGYANG/AFP
La conferencia del Partido del Trabajo de Corea (PTC) designó formalmente “primer secretario” a su nuevo líder Kim Jong-Un, el hombre fuerte del régimen que sucedió a su padre Jong-Il, fallecido en 2011 y que ostenta el título honorífico de jefe “eterno” del partido, previo al inminente lanzamiento, entre hoy y el lunes, de un cohete que irrita a la comunidad internacional.
Según el diario oficial del PTC, el régimen designó además a un nuevo ministro de las Fuerzas Armadas, lo cual según los observadores constituye una señal de una renovación de generaciones en el seno de la cúpula norcoreana orquestada por Kim Jong-Un para asentar su autoridad ante los militares.
La propaganda oficial inundó ayer los medios oficiales con mensajes a la gloria de Kim Jong-Un, que tiene menos de treinta años y ya fue ascendido al grado de comandante supremo de las Fuerzas Armadas norcoreanas, al frente de 1.2 millones de hombres.
El régimen norcoreano afirma que el cohete debe enviar al espacio un satélite de uso civil. Estados Unidos y sus aliados surcoreanos y japoneses acusan a Pyongyang de preparar un ensayo de misil balístico. Rusia también condenó el proyecto, mientras que China, único aliado de Corea del Norte, manifestó su preocupación e hizo un llamado a la moderación.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, llamó a Corea del Norte a renunciar al lanzamiento del cohete si es que aspira a “un futuro en paz”, aunque nada parece doblegar al régimen norcoreano, que ayer confirmó haber iniciado el llenado de combustible del cohete.
El satélite debe ser colocado en órbita heliosincronizada a una altitud de 500 km. El paralelepípedo, erizado de antenas y dotado de cinco paneles solares que generarán electricidad, está equipado con una cámara que posee una resolución de 100 metros, y se encargará de proporcionar informaciones sobre las cosechas, bosques y recursos naturales de Corea del Norte.
Japón desplegó una batería antimisiles en el centro de Tokio y está preparando otras dos bases similares para proteger a la capital y a sus 35 millones de habitantes.
Una resolución de la ONU, adoptada en 2009 por el Consejo de seguridad de la ONU, exige que Pyongyang “se abstenga de todo nuevo ensayo nuclear o cualquier lanzamiento que utilice tecnología de misiles balísticos”.
Ryu Kum-Chol, director adjunto de la Dirección para el Desarrollo del Espacio del Comité para la tecnología espacial de Corea del Norte, rechazó las resoluciones de la ONU que condenaron a su país en 2006 y 2009.
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